Por Ramon Benito Suarez
Algunos analistas del patio, emiten diferentes juicios respecto al comportamiento de artistas dominicanos, de diversos géneros. Dicen que los ‘’ artistas dominicanos cuando son pobres, buscan a los pobres, pero cuando llegan a tener algo, nadie puede verlos”.
Ósea, que cuando no son conocidos, se presentan en lugares con acceso a público común, pero que luego se dimensionan, y se hacen inaccesible.
Desde el punto de vista psicosocial, la movilidad social ‘de no tener nada y de la noche a la mañana, ser millonario’, los coloca en posición de lucha contra problemas de inferioridad. Porque se presentan lugares de acceso a personas de recursos medios, pero al “hacer nombres”, nadie los ve por esos negocios.
Es un problema abismal que desde hace un tiempo, los artistas del patio “viven en carne propia”, pero no quieren admitirlo. No tener un criterio propio ni un dominio, los pone en desventaja con la sociedad.
Los artistas dominicanos tienen ese gran problema, aunque hay excepciones con algunos, que quieren demostrar de forma de hule, que son auténticos, pero la “grasa «no los deja ser humildes.
El ejemplo más palpable son los artistas urbanos, que “salen del barrio” al estrellato y acumulan millones, y muchos, “el barrio nunca sale de su formación social”y lo expresan en sus canciones de manera continua.


